Ha pasado un año. El 18 de octubre de 2019 se registró un estallido social en Chile. Un alza de 30 pesos en el pasaje del Metro gatilló protestas estudiantiles que ese día escalaron y evidenciaron otros problemas e injusticias sociales.
La tensión, esa noche, fue máxima y sorpresiva: 20 estaciones de Metro fueron quemadas simultáneamente en Santiago, mientras que supermercados fueron saqueados e incendiados. El Presidente Sebastián Piñera decretó Estado de Excepción Constitucional y toque de queda, con lo que los militares tomaban el control del orden público.
Desde el día siguiente comenzaron cacerolazos y nuevos hechos de vandalismo que se extendieron durante meses, en paralelo a las protestas en las calles. Todo, ya no solo en Santiago sino que en regiones.
La respuesta Carabineros motivó denuncias de violaciones de Derechos Humanos, por abusos y represión desmedida. Hubo manifestantes que perdieron su visión por disparos de uniformados.
Las radios informativas de Chile iniciaron transmisiones especiales con turnos extendidos para abordar el cúmulo de noticias relacionadas con el momento que se instalaba. Luego de que se confirmara la suspensión de los eventos masivos y la realización del fútbol local, el equipo de periodistas deportivos se sumó rápidamente a la cobertura periodística de los hechos en las calles.
Al cabo de las dos primeras semanas de estallido, Radio Cooperativa emitió esta crónica a modo de resumen, realizada por el periodista Gonzalo Araya, que recogió los sonidos recogidos por los equipos periodísticos de la radio durante esos días. Al momento de esta emisión, aún no se firmaba el acuerdo por la paz y una nueva Constitución del 15 de noviembre de 2019, que reunió a diversos sectores políticos y que derivó en un proceso para la realización de un plebiscito.
En esos días se instaló la expresión de un cansancio social que, en paralelo a la violencia, derivó en la realización de cabildos locales para discutir problemas y soluciones, mientras que la Plaza Italia de Santiago se convirtió en epicentro de la protesta y los manifestantes rebautizaron el lugar como Plaza de la Dignidad.


